Tag: querer

Eres lo que quieres

Vivir en sociedad tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Probablemente uno de los mayores inconvenientes consiste en tener que ser como los demás esperan de nosotros/as. La vida en sociedad hace que adoptemos unas costumbres, una forma de ser que a veces no son lo que realmente queremos o pensamos. Precisamente el tener que fingir, tener que ser lo que los demás esperan, hace que nos sintamos frustrados e infelices.

ser positivo eres lo que quieres Seguir leyendo “Eres lo que quieres”

Quedan todavía en este mundo muy buenas personas

Estamos inmersos en una sociedad donde lo que manda es la negatividad y el mal humor. No somos nada cordiales, apenas saludamos y mucho menos sonreímos a las personas con las que habitualmente tratamos. Somos proclives a aporrear el claxon cuando otro vehículo hace una mala maniobra, somos capaces de encontrar fallos en los otros con enorme soltura, generando una cadena de rencor que se contagia tan rápidamente com el fuego en nuestros bosques.

20120829-174304.jpg
Sin embargo, en este mundo desventurado, siempre aparecen personas que son una especie de oasis de los que debemos beber para seguir nuestro camino. Esta mañana, mientras paseábamos una señora mayor nos detuvo en medio de nuestra caminata. No la conocíamos de nada pero nos paró para decirnos que le parecía maravilloso que fuéramos caminando cogidos de la mano. Nos felicitó nos dio besos y nos pidió que no dejáramos nunca de cogernos las manos. Ella, muy emocionada recordaba a su marido, ya fallecido, del que siempre iba cogido de su mano. Emocionados, después de aquel pequeño encuentro seguimos nuestro paseo diario.

Podría explicar ahora que Bea y yo siempre hemos ido de la mano y logotipos por los que desde novios siempre, cuando estamos solos vamos de la mano. No obstante lo llamativo es la actitud de aquella mujer, es comprobar como todavía hoy quedan muy buenas personas en este mundo maravilloso. Observar que ante el pesimismo que pueda existir en esta sociedad, siempre hay quien sigue creyendo en que la alegría, el amor la positividad como manera de engendros entre las personas.

Suelo mencionar la película MONSTRUOS S.A., como un autentico modelo para todas las personas. La conclusión de la película de animación, me parece increíblemente bueno. En el film, para quien no lo conozca, los monstruos se dedican a extraer energía del terror de los niños que asustan, en concreto de sus gritos. Pero al final descubren que la risa genera mucha más energía, lo que nos viene a dar una tremenda lección sobre nuestra sociedad. Estamos acostumbrados al odio, al rencor, al “me las pagarás” sin caer en la cuenta que el amor es mil veces más saludable y beneficioso. Sin ir más lejos, aquella mujer esta mañana nos alegró la mañana y nos lleva a comprender que todavía queda muy buena gente por este mundo de Dios

Encaprichados sin más

Algunas conductas de los niños perseveran en nosotros indefinidamente. El encaprichamiento es una de ellas. A veces nos antojamos en cosas, que si las pensamos bien no son tan importantes, pero acallar el deseo del encaprichamiento es tan difícil como sofocar un incendio, donde la actitud y el deseo tienen un papel muy importante.

20120829-173826.jpg
Me gustó un teléfono móvil, porque tiene un buen diseño, una pantalla proporcionada, es fácil de manejar y tienen todo lo que necesito. ¡pero lo quiero ya! Ese tipo de instrucciones que, sin demasiado acierto le damos a nuestra mente, es una bomba que únicamente cesará cuando nuestro deseo esté satisfecho. Porque pasaremos largo tiempo pensando qué haríamos con ese móvil, desarrollando sus posibilidades, conectándome a mis redes y recibiendo el correo, con la mensajería, etc, Luego, si algún familiar o amigo tiene un dispositivo igual o parecido, se me saldrán los ojos y le pediré que me lo deje usar. Llegaremos casi a obsesionarnos con tener ese objeto y nuestra felicidad dependerá de si soy capaz de conseguirlo o no. Puede parecer una tontería o exagerado, pero muchos se encaprichan en una prenda de vestir, un móvil, un complemento para la casa, un televisor…

No está mal desear cosas, ni tampoco tener metas pero debemos controlar ese tipo de impulsos porque pueden llegar a convertirse en enfermizos. Está bien que quiera tener cualquier objeto y que, con la finalidad de cumplir mi deseo, empiece a ahorrar, reconozca públicamente que deseo y estoy en marcha para conseguir mi propósito. Sin embargo, no es bueno ni positivo el ¡lo quiero ahora!, que puede aparecer con muchos disfraces como: luego no estará la oferta, sacarán un modelo mejor, la próxima temporada ya no estará, porque estamos perdiendo el control y cediendo al encaprichamiento.

El encaprichamiento, solo indica que somos muy volubles a los estímulos que recibimos diariamente, denotan falta de personalidad y que somos muy manipulables. Ser capaces de controlar nuestros encaprichamientos, por legítimos que estos sean, es una clara muestra de madurez y crecimiento personal, que proporciona mayor autoestima y perseverancia a la persona.p