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Ser Positivo para vencer el miedo

Mucho se habla en estos días del terror y del miedo. Cuando un acontecimiento negativo se aproxima tanto a una comunidad no podemos evitar asustarnos. Obviamente surgen las preguntas: ¿Es seguro salir a la calle? ¿Podría suceder en mi ciudad o en mi pueblo? Ante una situación tan dramática se generan muchos comentarios. Por un lado los que exigen venganza, por otro, los que quieren aprovechar la situación para obtener algún beneficio. Y, en medio de todo esto el ciudadano sigue asustando y con miedo.

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Sigue sin gustarme jalogüen, el halloween… o como se diga

jesusmarrero_castaña_jaloguenCreo que viene siendo tradicional que escriba en estos días mostrando mi repulsa por esta fiesta. En años anteriores, seguramente habré argumentado que es una fiesta ajena, importada que únicamente tiene fines comerciales, pero con cierta repercusión en nuestra sociedad. También habré escrito sobre otras tradiciones muy importantes que están desapareciendo dejando paso al jalogüen, tales como la fiesta de todos los santos o los difuntos. Será, como dicen algunos, que por estas islas somos muy carnavaleros y nos encanta un disfraz y por eso, no nos importa ponernos cualquier cosa para divertirnos un rato. Aun así, no le encuentro la gracia al terror. Seguir leyendo “Sigue sin gustarme jalogüen, el halloween… o como se diga”

El miedo al compromiso

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El otro día me contaba una persona mayor que antiguamente las personas hacían tratos verbales que se mantenían en el tiempo de manera indisoluble. Negocios, acuerdos, préstamos, trabajos, se apalabraban y, con un simple apretón de manos, se rubricaban. Era gente de palabra. Hoy, sin embargo, nadie se atreve a emprender un negocio, formalizar una sociedad, trabajo o acuerdo, sin pasar por un notario, abogado o persona que formalice por escrito lo que previamente se ha convenido.

De algún modo existe miedo al compromiso. Especialmente al compromiso personal. No muchas personas están dispuestas a entregarse a una causa determinada durante mucho tiempo. El futbolista firma por unas temporadas, los contratos indefinidos son una utopía, yo colaboro este año, el que viene, ya veremos. Así, por nuestra forma de ser, hemos ido abonando la desconfianza entre las personas y, aquello que hace años quedaba rubricado simplemente con palabras, ahora necesita de muchos trámites para formalizarse.

De un modo particular me llama la atención, las estadísticas que cada año se publican sobre rupturas matrimoniales. Canarias, encabeza en nuestro país, el índice de separaciones y rupturas, superando la media nacional y al resto de comunidades autónomas. ¿tiene que ver con el miedo al compromiso? ¿con el clima canario muy caluroso, abierto a las salidas nocturnas? ¿Está relacionado, como apuntan otros, con el turismo?

Siempre me ha llamado la atención el compromiso en la pareja. Hoy, encontrar matrimonios que cumplan sus bodas de plata es un auténtico milagro. Lo normal es hallar familias compuestas por padres y madres con sus novios y novias estableciendo una situación normalizada a la que ya nos hemos acostumbrado. Evidentemente, muchas y variadas situaciones han dado lugar a las rupturas. Pero, para concluir, quiero volver sobre el título de la reflexión, puede que hoy, por los cambios socialesexpreimentados,se dé con cierta frecuencia el miedo al compromiso.

No se me ocurre juzgar ninguna situación, ni muchísimo menos condenar a nadie. Simplemente plantear una cuestión que siempre me ronda la cabeza. Si hoy queremos comprar una casa, no dudamos firmar un compromiso con un banco durante treinta o cuarenta años. Sin embargo, si tuviéramos que firmarlo con una persona, nos costaría mucho más estampar nuestra firma. Una relación de amistad, de pareja o cualquier otro tipo con otra persona nos cuesta mucho más mantenerla que con una entidad financiera. Y, sinceramente creo, debe ser objeto de una buena reflexión responder a este interrogante, quizá porque tiene razón ese viejo dicho “Allí donde pones tu corazón allí está tu tesoro”