Te lo mereces

Seguramente todo lo que estás pasando te lo mereces. Hay quien por cualquier circunstancia vive con miedo. Es como si no se mereciera aquello que tiene. Es una sensación extraña, como de excesiva humildad, como s no fuésemos dignos/as de aquello que tenemos y que nos brinda la vida. Por eso sería bueno disfrutar, saborear, paladear todo aquello que vivimos, porque lo que tenemos es lo que nos merecemos.

Te lo mereces

Lo mismo pudiera suceder desde el punto de vista negativo. Si las cosas no van bien, si no todo es tan perfecto o no sale como deseamos, es probable que algo no esté bien. No creo en la famosa ley de la atracción, pero sí que me parece lógico y normal —hay quien dirá que es el karma—, que si hacemos las cosas bien, seguramente en nuestro entorno todo irá bien. Mientras que si lo que damos es maldad, negatividad y mal rollo, es normal que la vida nos devuelva lo mismo. Es lo que merecemos.

No me gusta hablar del karma, porque hay expresiones nuestras que dicen lo mismo. Recoges lo que siembras o quien planta tormentas recoge tempestades. Sí que es posible la ley del espejo, que viene a decir más o menos lo que estos dos refranes. Aunque, obviamente me surge una duda: ¿El bien el mal, lo que está bien o no, lo justo y lo injusto no es una cuestión arbitraria? Es decir, lo que para algunos está bien, puede que para otras personas esté mal o no sea del todo correcto.

De cualquier modo prefiero pensar en lo positivo. En la extraña sensación en la que cuando las cosas nos van bien, no las disfrutamos porque parece que no nos la merecemos, cosa que no debe ser así. Lo mismo cuando estamos en un viaje o en un buen momento. Existe esa extraña de considerar que no nos lo merecemos y, a veces, esa sensación nos hace pensar que en cualquier momento de ese disfrute algo malo va a suceder, porque no nos lo merecemos. No tenemos derecho, no nos lo merecemos, cosa totalmente errónea. Sí que nos merecemos lo que tenemos, por lo que luchamos y lo que vivimos. Si que te mereces todo aquello que tienes y que vives y, desde luego, espero y deseo que sean muchas cosas buenas y positivas.

Te mereces todo aquello que reflejas. Te mereces lo que llevas en tu corazón, todo lo bueno y bello que tienes dentro. Mereces una vida justo a tu medida, a lo que haces, a lo que eres a lo que sientes. No digas que no te lo mereces, no pienses que la vida te da más de lo que debería. Te mereces lo que tienes. Te lo mereces.