>Mujer víctima de violencia en Tacoronte

>Anoche murió una chica en Tacoronte, víctima de su ex–pareja. Y, como dijo Jesús antes de padecer, “Hoy mi alma está triste”. Triste por no entender las circunstancias que llevan a una persona a cometer tal atrocidad. ¿Quién tiene la culpa de esto? Algunos culpan a la justicia, otros a la policía. “nadie la protegió”, nadie hizo nada. Evidentemente poco o nada se puede hacer cuando una mente perturbada planea una acción de este tipo. Aunque quizá si haya algo que podamos hacer.
Los medios de comunicación juegan hoy un papel muy importante en nuestra sociedad. En el caso de la violencia que tiene como víctima a las mujeres, los medios de comunicación están continuamente informando a los potenciales de asesinos lo que tienen que hacer. Hay que matar y luego suicidarse y, eso es lo que ocurrió anoche en Tacoronte. El agresor mató y luego se mató. Es lo que vienen haciendo los asesinos de mujeres hace mucho tiempo. Con anterioridad, si lo recuerdan, cometían el delito y luego huían. También hubo una época en la que, dañaban y luego se entregaban. Pero no, ahora “lo que hay que hacer” es matar y matarse, es lo que sale en los medios.
¿Se podría hacer algo? Seguramente si. Estoy convencido de que una buena estrategia en este tipo de casos es el silencio. No me refiero a la censura, sino más bien al silencio, para no informar a los potenciales agresores de cómo hacerlo, para no dañar a las víctimas y a sus familiares. Sería simplemente informar de los hechos, pero sin dar muchos detalles. Probablemente, así, no estaría tan de moda, asesinar mujeres ni a nadie, ni tampoco se diría como hacerlo.
Sin embargo, por desgracia, el ser humano está inclinado a conocer los hechos con el mayor lujo de detalles, nos gusta el morbo y los medios de comunicación, conocedores de este hecho informan y recrean lo sucedido, sin saber que están haciendo mucho daño.
Mi alma hoy está triste, porque, que yo sepa no había ocurrido ningún hecho de estas características en Tacoronte, en mi pueblo, en mis calles. La tristeza hoy impera en mi pueblo, que ha visto como una mujer es víctima de violencia.

>¿Como nos vemos?

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A veces lo real y nuestra percepción se unen en extraña coincidencia. A veces lo que creemos como cierto no lo es tanto y la realidad también nos engaña, como ya decía alguien hace mucho tiempo, todo depende del cristal con el que se miren las cosas.

Me viene a la cabeza un cuento simpático y diferente de la princesa bella y la rana príncipe, en una versión cambiada obviamente. La princesa era tremendamente bella, o al menos eso creía ella. La rana era tremendamente fea, aún cuando se había convertido en príncipe, pero se enamoraron y entonces ella fea o guapa, ¡quien sabe! y el guapo o feo, tampoco nadie lo sabe, se amaron guapos o feos. Los dos feos se vieron guapos o los dos guapos quedaron feos.

Empieza a parecer que esta reflexión no tiene pies ni cabeza, que es un puzzle mal armado que nadie entiende, pero no. Adónde quiero ir a parar es que podemos tener en la cara un lunar hermoso o una verruga asquerosa. Aunque las dos cosas sean lo mismo. Sólo depende de cómo lo veamos. Podemos sentirnos mejor o peor, mas feos o más guapos, podemos ser cualquier cosa, pero eso sólo depende de nosotros mismos, de nuestra percepción, de nuestro estado de ánimo y, cómo no, de las comparaciones. Seremos más feos o menos dependiendo de con quien nos comparemos. Son odiosas, si, pero siempre nos comparamos, aunque sea con nosotros mismos. Estamos más gordos o más flacos que antes. Estamos más jóvenes o más avejentados que antes.

Con todo, lo que quizá fuera bueno es cambiar nuestro modo de ver las cosas. Si tuviéramos una actitud positiva ante la vida, seguramente seríamos los más guapos del mundo. ¡qué se quite Robert Redford, que voy yo!. Pero, lamentablemente, somos tremendamente vulnerables y ese lunar tan bonito que tenías junto a la boca, se ha convertido en una verruga insoportable. Esos contornos increíblemente femeninos de tu cuerpo, se han convertido en una celulitis odiosa y así hasta mil defectos nos encontraremos en nuestro cuerpo.

Lo mejor, probablemente será tener esa actitud positiva para ser agradecidos y encontrarnos tremendamente bellos en ese cuerpo que Dios nos regaló. ¿Cómo nos iban a dar un cuerpo del que tuviéramos que lamentarnos?. Nuestro cuerpo, tendrá defectos, claro que si, como todo nadie es perfecto, pero es nuestro y el único que tenemos así que lo mejor es disfrutarlo y no estarle poniendo pegas.

>Alguien me lo dijo

>Alguien me dijo que hiciera algo así. Un espacio de encuentro donde compartir cosas de la vida cotidiana. Experiencias reflexiones, ideas, cuentos sencillos que nos pueden ayudar a estar más comunicados. En la red, precisamente, echo en falta algún espacio como este. Un lugar de encuentro sosegado, de charla, de intercambio de opiniones e ideas.
Desde hacía tiempo que había asumido este compromiso y por fin, casi por casualidad, surge la posibilidad y el reencuentro con la publicación y aparición de este diario de encuentros. Espero seguir compartiendo muchas cosas muy pronto, ahora es tarde y es momento de descansar…