Category: Gente

Lugar con encanto, La Isla Baja

Captura de pantalla 2014-08-20 a la(s) 21.21.17Hay lugares que tienen mucho encanto. La Isla Baja guarda ese encanto porque mantiene cierta fidelidad al pasado.  El muelle, quizá puede ser un signo de progreso, pero que se conjuga armoniosamente con la tranquilidad que se respira en toda la zona, la paciencia de sus gentes y lo maravilloso de sus entornos naturales.

¿Una feria de abril en Tacoronte?

¿Vamos a la feria de abril en la plaza del Cristo? me preguntaron el viernes. No salía de mi asombro y todavía hoy me cuesta comprenderlo. Me imagino que trajes flamencos, música típica andaluza, mucha alegría habrá inundado el recinto. Evidentemente no fui a tal celebración,  entre otras cosas, porque no comprendo mucho por qué se celebra una feria de abril en Tacoronte. Lo primero que debo aclarar es que no tengo nada en contra de las ferias de abril en Sevilla. Lo mismo que me parece adecuada la celebración de la danza de los enanos en La Palma, san Jordi en Barcelona o san Isidro en Madrid. Taconeo_y_picoteo_red Seguir leyendo “¿Una feria de abril en Tacoronte?”

Me gusta la confección de pulseras de goma

pulseras de gomaDesde hace algunas semanas está de moda la fabricación de pulseras de goma. Los elásticos de colores, trenzados de diferentes maneras se han puesto de moda, especialmente, entre los más jóvenes. Al margen de la guerra de patentes, para ver quien se “lleva el negocio de este invento”, la confección de pulseras me parece de lo más interesante, por algunos motivos:

1.- No es juego sexista. Porque es muy frecuente que tanto niñas como niños, confeccionan las pulseras, con igual habilidad y belleza.

2.-  Fomenta la creatividad. Hay diversas formas de realizar los adornos, con distintas técnicas.

3.- Además, es cooperativo, entre los jóvenes, se intercambian ideas, métodos, sistemas para realizar estas pulseras.
4.- Desarrolla la psicomotricidad fina, ya que hay que ser hábil para realizar estos trabajos.
5.- Y también, como no, aleja a los chicos y chicas, durante un rato de las pantallas para confeccionar estos adornos.
No obstante, no todo puede ser bueno y algo de negativo tiene esta moda. Lo peor es el “negocio” que algunos quieren hacer vendiendo las pulseras. Al módico precio de un euro, se pueden conseguir en cualquier patio de colegio.  Con todo, insisto, me quedo con lo bueno que nos da la confección las pulseras de colores. Llamativas, bonitas, en un alarde de creatividad y que recuerda a aquella infancia en la que también cuando tocaba alguna moda (trompo, boliches, cromos…) todos jugábamos y compartíamos esa activadad.