Categoría: Eliasú y la Isla Mágica

Eliasú ¿Eres tonto o persigues los aviones?

Eliasú se hospeda muy cerca del aeropuerto y cada tarde sale a pasear con la intención de “tocar las ruedas” de algún avión. Ciertamente, las aeronaves pasaban muy cerca de hotel y justo por encima de un paseo peatonal que bordea todo el recinto aeronáutico. Algunas personas se concentraban cerca de la cabecera de la pista con la finalidad de estar a pocos metros de un avión en vuelo. La sensación es increíble. Una luz que se aproxima, un ruido estruendoso, ensordecedor y unas turbulencias que hacen perder el equilibrio. IMG_0024

Muchas tardes Eliasú regresaba frustrado, porque mientras caminaba hacia la cabecera del aeropuerto, aterrizaban muchos aviones, pero cuando ya llegaba allí no pasaba ninguno. Entonces decidían caminar por el paseo paralelo a la pista de aterrizaje, pero mientras transitaban por este lugar, no despegaba ningún avión que era lo impresionante por esta zona. Precia como si estuvieran siempre en el lugar equivocado. Pero no era cierto. Correr detrás de los aviones es de locos, le había dicho alguien hace ya mucho tiempo. No persigas tus sueños, no corras… ya llegará lo que te mereces… Seguir leyendo “Eliasú ¿Eres tonto o persigues los aviones?”

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Eliasú y su aventura en La Graciosa

Las vacaciones iban terminando. Durante toda la estancia debatieron en familia si viajar o no a La Graciosa. Para visitar esta isla había que realizar un viaje en barco, una travesía que dura unos veinte minutos. Los miembros de la familia, las veces que habían tomado barcos para desplazarse entre islas, habían mareado, por eso le estaban dando muchas vueltas al asunto. Finalmente, durante la visita a la capital, Arrecife, compraron pastillas para el mareo y decidieron que irían a ver la única isla habitada del archipiélago chinijo.

Panorámica de La Graciosa
Panorámica de La Graciosa

Por cierto que la visita a Arrecife no dio grandes sobresaltos. Bueno, lo que se dice un salto si que dieron en una banda sonora camino de Costa Teguise que el conductor no esperaba y que al tomarla a gran velocidad, saltaron un poquito. La estancia en capital transcurrió entre las visitas a los castillos y a la iglesia de San Ginés. Primero por la Avenida Marítima, luego por la zona comercial, atravesando la ciudad por calles interiores buscando sombra, puesto que el día era muy caluroso. En coche visitaron el Museo de Arte Contemporáneo, ya que está alejando del centro. Seguir leyendo “Eliasú y su aventura en La Graciosa”

Andrés López Curbelo y el volcán

Los días pasan demasiado rápido. Las aventuras, las vivencias, calan hondo en aquel joven deseoso de aprender, de comprender, de vivir… Por la mañana, como cada día, acudieron a desayunar copiosamente. En el hotel servían alimentos irresistibles, que al comienzo de cada jornada, Eliasú degustaba de muy buen agrado.

Interior actual de "a casa de José Saramago"
Interior actual de “a casa de José Saramago”

El día comenzó en Tías, un municipio que sorprendió por su modernidad. Aunque no habían edificios grandes y se guarda la línea de casas blanquecinas, su estructura, edificios públicos y vías se asemejan más a lo urbano que a lo rural que predomina en Lanzarote. Su aventura de hoy estaría guiada por escritores.

La primera parada tuvo lugar en “A casa Jose Saramago”, premio Nobel de literatura afincado en Lanzarote. Estuvieron poco tiempo en la casa, pero Eliasú se quería contagiar se del espíritu del escritor. Le parecía un mundo fascinante poder escribir con soltura y ser capaz de llegar son sus ensayos y obras a muchas personas. Apenas visitaron el despacho y los jardines porque no había tiempo para más, puesto tenían otros planes para el resto del día. No obstante, aquella corta visita, buscando entre sus libros, paseando por el jardín, le sirvió para percibir la mágica esencia que tienen aquellas personas de reconocido prestigio. Se imaginó al escritor mirando por la ventana, mientras redactaba, sentado en el jardín o en un viejo escritorio que adornaba la estancia.  Seguir leyendo “Andrés López Curbelo y el volcán”

La visita de Manuel

Eliasú dormía plácidamente en su confortable cama, cuando le despertaron. Le llamaban desde recepción, así que no tuvo más remedio que acudir. Al llegar a la entrada del hotel no vio a nadie, por eso se dirigió a una de las chicas que atendía tras el mostrador. Ella le informó que le esperaban fuera. Salió por la puerta giratoria y había un hombre mal vestido, con lonas de alpargata, pantalones oscuros raídos y sucios. Y una camisa que en su momento fue blanca, pero ahora estaba desagrada y parecía más de color beis. Monumento al campesion de Ln

Se trataba de Manuel, un campesino de san Bartolomé que dedicaba toda su vida a la labranza. El chico no se resistió a acompañarle, pues pensaba que la agricultura es una parte importante de la vida de la isla y, por tanto, había de conocerla. En poco tiempo se encontraron en el pueblo natal de Manuel, San Bartolomé. Allí Eliasú se quedo impresionado por las murallas que rodeaban cada una de las plantas de viña. Creyó que era el paisaje más hermoso que había visto nunca. Un contraste enorme entre la negrura del suelo y lo verde queriendo salir de la tierra. Consideraba que era una enorme hazaña de la vida por subsistir en un medio tan inhóspito.  Seguir leyendo “La visita de Manuel”

Eliasú y la cueva mágica

Cueva de Los VerdesEl tercer día de estancia en la isla, el muchacho se despertó alarmado por la voz grave de un aborigen. Se trataba de un majo de la isla. Le pedía que le acompañara un tubo volcánico enorme que sirvió para ocultarse y protegerse de los invasores primero y de los piratas después. En aquel tubo, hoy conocido como Cueva Los Verdes, pasaban temporadas escondidos bajo tierra, esperando que los atacantes se fueran y así poder volver a la superficie sin riesgo para sus vidas.

Eliasú llamo el tubo volcánico, la cueva mágica. Era enorme, había muchos desprendimientos de roca debido al paso del tiempo y la erosión. El tubo se había formado por el choque entre la ardiente lava y el frío mar. La cueva se había formado hace miles de años y había servido de refugio no sólo para los guanches, sino también para los habitantes del lugar cuando arribaban los piratas. Seguir leyendo “Eliasú y la cueva mágica”

Eliasú y una aventura de piratas

El segundo día empezó con un copioso desayuno. En el gran comedor había todo lo que una persona podía desear por la mañana. Así que, después de un paseo por los expositores de comida, un primer plato a base de alimentos salados, beicon, embutidos de todo tipo, huevos fritos y salchichas y un

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segundo plato de dulces a base de leche, donuts, magdalenas, quedando más que satisfecho.

En el primer día de aventura partieron hacia Teguise. Allí Eliasú, con su imaginación se encontró con el pirata Morato de Arráez que también llegó a Lanzarote hace varios siglos pero con propósitos distintos. El corsario tuvo la intención de saquear la isla, mientras que Eliasú, quería descubrirla. Arráez le invitó en primer lugar a visitar la Iglesia de Teguise. Allí, estaba la virgen de Guadalupe. Esa imagen fue capturada por los piratas en 1618 y recuperada años más tarde. Sin embargo, la imagen de nuestra señora de Guadalupe pasó inadvertida para Eliasú, quien sí se quedó perplejo con un crucificado que exhibe una gran melena y que se encuentra en el lateral izquierdo del templo. También le extrañó lo rústico de la fachada de la Iglesia con su moderno interior.

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Eliasú y la Isla mágica

Introducción

Publico un diario de viaje a Lanzarote durante este verano. Pretende, bajo la mirada de un niño curioso, Eliasú, presentar la isla y lo más llamativo que descubrió en aquel lugar donde nunca había estado. En el diario se hace un recorrido turístico por la isla en el que los personajes e historias de la isla se hacen realidad en la imaginación de ese niño que todos llevamos dentro.

Julio de 2013 Seguir leyendo “Eliasú y la Isla mágica”