Que bueno es el fracaso

Nos acostumbran y nos enseñan para ser los mejores o los primeros/as. En las competiciones, en la enseñanza, en casi situaciones hay que ganar. Nadie nos enseña para el fracaso. Sin embargo, de los logros, de lo que conseguimos no aprendemos demasiado. Sin embargo, de lo que verdaderamente aprendemos, es de los fracasos.

Aprendemos de nuestros fracasos

Cada vez más, se detecta la incapacidad de algunos/as para superar la frustración. Cuando las cosas no salen como uno quiere o como esperamos, aparece esa sensación negativa que nos aboca a pensar la falta sentido, la irritabilidad, la incomprensión porque no suceden las cosas tal como esperábamos. Lo cual es bastante negativo, porque lo realmente interesante es aprender de lo ocurrido para mejorarlo.

El fracaso nos enseña

Si todo fuera perfecto la vida sería aburrida. Si todos los caminos fueran rectos, el paisaje sería opaco, triste, cansino. No habría nada que recordar, que aprender. La vida, entendida así, sería como la de una máquina. Se enciende, realiza los procesos para los que ha sido diseñada y se apaga. Así hasta el final de sus días. Puede que algún día, haya que cambiar alguna pieza estropeada a desgastada y poco más. Nosotros, creo, somos algo más que maquinas.

El ejemplo que siempre se nos pone para ver qué aprendemos de aprendizaje del fracaso es el de los bebés cuando empiezan a andar. Se caen una y otra vez, pero no dejan de intentarlo. Dan unos pocos pasos, caen, pero aprenden, casi de forma innata. Ven lo que han hecho bien y lo que ha fallado, para mejorar y seguir en su camino. En ningún momento dejan de intentar ponerse en pie y caminar, salvo que tengan alguna dificultad física.

Seguramente, a partir de que empezamos a socializarnos, es cuando parece la resistencia al fracaso. Es probable que, al ver como nos presentan en el éxito como ideal de vida, consideremos que todos/as debemos ganar todas las competiciones, ser los números uno en todo lo que hacemos. Mientras, todo aquel que no consigue lo que esta sociedad considera como “ideal de vida” es un fracasado/a.

Por eso, quien no es un/a líder, simpático/a guapo, primero en todos los deportes, con una belleza exultante o no tiene las medidas estandarizadas y no lleva la ropa de moda, queda excluida por fracasado/a o friqui. De adulto, hay que tener una casa espléndida, vehículo, último modelo, trabajo en una oficina durante pocas horas y ganando mucho. Aparte de un físico envidiable moldeado a base de gimnasio o entrenador personal. Si no es así, eres un fracasado/a

El éxito está en fracasar

Quien no fracasa no aprende. Quien siempre ha tenido una buena vida, no sabe lo que es la vida, quien aprendió a caminar protegido entre algodones, no supo lo divertido que es caerse, reír y levantarse, con el ánimo de la familia. Me gusta fracasar, aprender y volverlo a intentar. Es como subir una cima o caminar por el monte sin perderse, sin descubrir nada nuevo, sin cambiar de ruta para disfrutar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: