El arte de culpabilizar

El arte de culpabilizar es de las cosas que aprendemos cuando somos pequeños/as que mantenemos de adultos. En la infancia nos resulta bastante útil el “yo no fui”, puesto que nos puede salvar de muchos problemas. Cuando rompíamos algo, cuando hacíamos algo indebido, el recurso más rápido es echar la culpa a otros/as, de esta manera escapábamos sin demasiada dificultad. Sin embargo, culpabilizar a los demás en la vida adulta, sí que no tiene ningún sentido. ¿Por qué no deberíamos culpar a los demás?

El arte de culpabilizar

Para madurar

No culpabilizar a los demás de nuestros errores, es una muestra de maduración personal. Quienes no son maduros/as tienden a echar las culpas a otros/as. De esa manera evitan tener problemas, porque eluden su responsabilidad, lo cual es una muestra evidente de inmadurez. De algún modo nos aliviamos, si nos va a caer un problema, dándoselo a otro/a. Una persona sensata y desarrollada, asume su responsabilidad, sin eludirla. Cuando causa un problema, tiene alguna dificultad o cualquier otra situación, es capaz de admitir abiertamente la situación, lo cual es sinónimo de madurez personal.

Para crecer como persona

No podemos crecer como persona cuando no asumimos nuestra culpa. No se trata de fustigarse por lo que hayamos podido hacer mal, sino de ser capaces de ver que hemos de ser responsables por nuestros actos, lo cual nos ayuda a ser mejores personas. Es como si nos quedáramos en la infancia cuando no asumimos lo que hemos causado. Crecemos, nos desarrollamos, cuando somos responsables de nuestros actos. Por el contrario nos infantilizamos, seguimos anclados en la infancia, cuando seguimos usando el recurso de culpabilizar a los demás de nuestros problemas.

Para no engañar ni engañarte

Quien culpabiliza vive en un engaño, porque trata de engañar a quien pide responsabilidades y también a quien las asume. Es como vivir en una mentira constante, porque si alguien nos pregunta por cualquier hecho, tendemos a mentir. Imaginemos un superior en nuestro trabajo. Nos pide responsabilidad por un trabajo mal realizado. Culpamos a un compañero/a. Por tanto estamos engañando a nuestro superior y también al compañero que asume una culpa que no tiene.

No culpabilicemos, No tiene nada positivo. No asumir la responsabilidad personal no ayuda en nada. Si perdemos algo, pidamos ayuda, si nos sale algo mal, tratemos de arreglarlo, sin responsabilizar a otras personas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A <span>%d</span> blogueros les gusta esto: